La primera del mundo en turistas. El menú del día se escribe con tiza, en francés, y se recita en la mesa.
Traducción hablada, en directo, en iPhone y Android
El precio, la dosis, la dirección, la letra pequeña. Si lo adivinas mal en un país extranjero, te cuesta dinero. O algo peor.
Pones el móvil sobre la mesa. Ellos hablan, tú lo lees en tu idioma. Contestas, pulsas una vez y el móvil lo dice en el suyo. Si hay varias personas en la mesa, separa sus voces y te enseña quién ha dicho qué.
60 idiomas. 30 minutos gratis. Sin contraseña: entras con tu dirección de correo.
O prueba la traducción ahora, directamente en el navegador →Escenas creadas con IA, para ilustrar cómo se usa la app.
Todas las cifras de aquí abajo se miden igual: desde que la persona termina de hablar hasta que su traducción está en pantalla o en tu oído.
Para comparar, Google escribe sobre los sistemas que encadenan reconocimiento, traducción y voz, que son la mayoría de los auriculares: retrasos significativos, de 4-5 segundos, que obligan a la conversación a ir por turnos. Eso describe una arquitectura, no la medición de ningún producto concreto.
Nuestra cifra está medida dentro de la app el 13 de septiembre de 2026, en un iPhone, en una habitación con la televisión encendida: la mediana de los turnos traducidos, p90 1,1 s. Las demás vienen de fuentes públicas. Tom’s Guide probó los AirPods Max 2 el 31 de marzo de 2026, pero no dice desde dónde empieza a contar. Notebookcheck midió el Timekettle W4 Pro en modo multimedia, en diciembre de 2024, donde la traducción va por detrás del vídeo. Apple no publica ninguna cifra de velocidad. Hemos dejado fuera las cifras que circulan sobre el Vasco E1, los AirPods Pro 3 y el modo conversación de Timekettle, porque ninguna se puede rastrear hasta una fuente primaria.
Tú haces de la persona que tienes delante: habla en su idioma y lee la traducción en el tuyo, mientras hablas. Tres minutos, sin cuenta, desde el navegador.
El micrófono se enciende solo cuando pulsas. No se guarda nada.
Aquí ves solo el motor. La demo no separa las voces de una mesa y no habla por ti: aquí solo lees. En la app, cada persona de la mesa tiene su propia línea, numerada, y el móvil dice tu respuesta en voz alta, en su idioma.
Más de la mitad de los europeos no puede mantener una conversación en inglés: el 53%, según la Comisión Europea. Y tú vas justo adonde el porcentaje es todavía mayor.
La primera del mundo en turistas. El menú del día se escribe con tiza, en francés, y se recita en la mesa.
En Sevilla, 10 € más por una mesa al sol. Denunciado ante la autoridad de consumo.
En el lago de Como, 2 € más solo por partirte el sándwich en dos.
Estambul retiró licencias de taxi después de que a un turista le cobraran 36.000 liras, unos 1.000 €.
No te enseñamos idiomas. Ponemos el móvil sobre la mesa y dejamos que la conversación vaya en los dos sentidos, en directo, sin que la otra persona toque nada.
Reconocimiento y traducción en el mismo flujo, 60 idiomas, en los dos sentidos, en menos de un segundo. Pruébalo aquí abajo: tres minutos, sin cuenta.
Los porcentajes indican quién NO puede mantener una conversación en inglés, restados del Eurobarómetro Especial 540, Comisión Europea, trabajo de campo 2023: dicen que sí pueden el 40% de los franceses, el 38% de los españoles y el 33% de los italianos. De Turquía no existe ninguna cifra oficial sobre el inglés: la Encuesta de Educación de Adultos 2022 de Eurostat muestra que el 46% de los adultos no conoce ningún idioma extranjero, así que al menos esa proporción no habla inglés, y la cifra real es más alta porque parte del resto habla un idioma distinto del inglés. Turistas: ministerios nacionales de turismo y ONU Turismo, 2024.
Un móvil sobre la mesa. La otra persona no instala nada.
Pulsas Empezar. Lo que se dice en su idioma aparece en pantalla en el tuyo, mientras se dice.
Lo dices y pulsas el botón verde. El móvil habla en su idioma, solo cuando pulsas tú.
La cámara la lee y la traduce, con los precios. Tocas un plato y el móvil lo pide en su idioma.
Traduce tu mesa, no el restaurante entero. Dos opciones en Ajustes, encendidas solo cuando las necesitas.
En una terraza llena, el altavoz del móvil no se oye. La app funciona con cualquier altavoz Bluetooth, el tuyo o el nuestro. Este es el que recomendamos: se engancha al cuello de la camisa o a la parte de atrás del móvil, se oye claro y no hay que tocarlo durante la conversación.



Ellos hablan el suyo. Tú lees el tuyo. Eliges de la lista y lo cambias cuando quieras, en mitad de la conversación.
Empieza gratis. Después horas, no una suscripción.
Todas las funciones, desde que la abres por primera vez. Dan para una cena entera.
Seis cenas, o una semana de taxis y cartas.
Dos semanas fuera sin mirar el reloj.
Para quien viaja a menudo. Te esperan entre viaje y viaje.
Se compra dentro de la app, con Apple o Google, una sola vez: sin suscripción, nada se renueva solo. Los precios de arriba no incluyen impuestos: el IVA de tu país se añade en la tienda, antes de pagar. ¿Quieres una suscripción? Escríbenos.
Lo que más nos preguntan antes de probarla.
No. Un solo móvil, el tuyo, sobre la mesa. Ella habla normal; tú lo lees en tu idioma y contestas con el botón verde. No toca el móvil en ningún momento ni lleva nada en el oído.
Sí. La app escucha la mesa entera y separa las voces: cada persona tiene su propia línea en pantalla, numerada, traducida. Así sigues una conversación entre tres o cuatro personas y sabes quién ha dicho qué, no solo qué se ha dicho. En un sitio con mucho ruido la separación todavía puede fallar, y por eso existen los dos ajustes que estrechan la escucha a tu mesa.
El móvil no pasa de mano en mano y no esperas a que la otra persona pulse nada. La conversación se escribe sola, en los dos sentidos, y para los sitios con ruido tienes dos ajustes que estrechan la escucha a tu propia mesa.
No. La traducción se hace en directo en servidores de Europa, así que necesitas datos móviles o Wi-Fi. Gasta poco: el audio sale comprimido.
Muy buena en una mesa, en una conversación normal. Es una ayuda para conversar, no una traducción jurada; para asuntos médicos o legales serios busca un traductor.
Sesenta idiomas hablados, reconocidos y traducidos en los dos sentidos. La propia app está escrita en veintitrés de ellos y se pone sola en el idioma de tu móvil.
Menos de un segundo. Las palabras se escriben en pantalla mientras la persona que tienes delante sigue hablando, no cuando termina la frase.
Sí. Dos ajustes estrechan la escucha a tu propia mesa: el micrófono en cono, que solo oye lo que tiene delante, y el umbral de cercanía, que corta las voces de las mesas de alrededor. Para una terraza llena está además el altavoz, que dice tu respuesta lo bastante alto para que se oiga.
Tu dirección de correo, nada más. Sin contraseña que recordar: recibes un código por correo y sigues dentro durante meses. Los primeros treinta minutos son gratis.
No es una suscripción. Compras horas una vez — 3, 10 o 20 — y no caducan nunca. Un paquete comprado antes de un viaje sigue ahí para el siguiente. Nada se renueva solo y no se cobra nada a tu tarjeta.
No. El audio va a traducirse mientras habláis y después no lo guardamos. Con nosotros se quedan tu dirección de correo y cuántos minutos has usado. Las conversaciones que eliges guardar se quedan solo en tu móvil.
Ahí también te ayuda a entenderte, pero es una ayuda para conversar, no una traducción jurada. Para un diagnóstico, una escritura notarial o un juicio, pide un traductor jurado.
iPhone y Android.
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